En muchas de las predicciones para el 2011 Facebook se sitúa como protagonista. Crecimiento el número de usuarios, desarrollo de funcionaldiades para empresas, nuevos sistemas de publicidad o privacidad son algunos de los temas estrellas. Otro destacado, del que ya se ha hablado durante el 2010 (con casos como el de Delta) y del que se habla para el 2011, es el f-commerce, es decir, la incorporación del e-commerce directamente dentro de facebook.

Sin duda son evidentes los beneficios de que una marca se plantee vender sus productos directamente dentro de facebook: integración social de las ventas, facilidad para las recomendaciones, tráfico potencial enorme o contextualizar la venta en el espacio natural de uso diario de muchos usuarios de Internet.

Pero creo que también es necesario plantear las implicaciones que este paso supone para una marca. Y no lo digo porque no crea que es una estrategia interesante, sino porque a veces se plantea su incorporación como una gran solución si pensar en las consecuencias que implica, tanto desde el punto de vista de recursos como de distracción para nuestros clientes y de foco de la marca. De esta forma os planteo algunos de los temas sobre los que reflexionar al respecto:

  • Propiedad: sin duda es necesario entender la diferencia fundamental entre desarrollar en un entorno propio y hacerlo en facebook… en este segundo caso estamos sujetos a los cambios de esta gran red social. ¿Quien asegura que una vez realizado un desarrollo (y su correspondiente inversión) facebook no cambiará sus algoritmos o normas de uso? (hace unas semanas variaron las reglas de uso para concursos, por ejemplo).
  • Integración: desarrollar una tienda en facebook y no integrarla con las propias bases de datos de la marca (o incluso con la solución de e-commerce que tenga esta marca en su página) supone un coste de oportunidad a tener en cuenta. Desarrollar una tienda en facebook cada vez es más económico y rápido, pero no integrarlo con los propios sistemas implica perder datos y, sobretodo, oportunidades a medio y largo plazo.
  • Tráfico: facebook es un espacio en el que hay muchos usuarios, es cierto, pero cuantos son “fans” de tu marca en el mismo. Incorporar una funcionalidad de e-commerce en facebook debe ir necesariamente acompañado de un plan para conseguir, en primer lugar, atraer nuevos usuarios y, en segundo, ser considerados por parte de éstos para hacerse fans. Esto implicará la posibilidad que acaben comprando.
  • Catálogo: habrá que responder la pregunta de qué productos incluir en la tienda en facebook. En el caso de haber integrado la tienda el catálogo podrá ser el mismo, aunque entonces tocará responder a qué productos y de qué forma se colocan como destacados en la primera imagen que se visualiza en facebook. Viendo a 1-800-flowers.com se puede ver la diferencia entre la forma de presentar en facebook (directamente el catálogo de productos) con la de su e-commerce (donde aparecen las categorías de productos y las recomendaciones de cada momento).
  • Funcionalidades: en el caso de JC Penny, por ejemplo, en facebook se pueden encontrar la mayoría de las referencias de productos que en la tienda ubicada en su página web, pero no así las mismas funcionalidades. La selección de productos a partir de los colores de los téxtiles, las recomendaciones de productos realizados por la propia marca o la opción de rebajas quedan fuera de facebook. Desarrollos:
  • Comunicación: cuando comunicamos a nuestros actuales y potenciales clientes el sitio donde poder comprar habrá que tomar la decisión de si se trata de una comunicación 360º (indicando los distintos sitios donde se puede comprar producto) o si por contra se prioriza alguna de las plataformas (facebook o web, por ejemplo).

¿Añadirías algún punto sobre el que reflexionar antes de la incorporación de la tienda en facebook?