Los orígenes del fenómeno del liptub se remontan más de 4 años, situándose en el año 2006 cuando Jakob Lodwick, fundador de Vimeo, recorrió una avenida cantando lo que sonaba en su mp3 y grabándolo con una cámara. Más tarde este fenómeno se consagró cuando fueran escuelas y universidades las que de forma masiva empezaron a gravar estos vídeos en una sola toma y con una cacnión como protagonista. Y finalmente entraron algunas empresas en este movimiento (aquí y aquí tenéis algunas muestras).

Hacer un liptub puede responder a varios motivos, pero sinceramente creo que uno de los más interesantes sea el de generar una dinámica entre un grupo de personas. Mediante la preparación y grabación (nunca sale a la primera) se generan dinámicas de equipo y de colaboración, buen rollo entre los participantes (ya lo demostró Vueling cuando gravó el suyo como ejercicio, entre otros motivos, de vinculación de equipos después de la fusión con clickAir).

Hace unos días desde el área del MBA de ESADE se decidió gravar un liptub como ejercicio de bienvenida de los nuevos alumnos. Un momento para conocerse más allá del entorno puramente académico. ¿El resultado? Más de 200 participantes y 24 nacionalidades distintas.

Por cierto a mi también me engañaron para participar…

Muchas felicidades a todo el equipo que trabajó durante muchos días para que esto saliera tan bien.