radiografiaA punto de cerrar las maletas y salir corriendo de la ciudad unos días. A por la montaña, paseos, siestas… un merecido (creo) descanso después de un año duro. Y en este momento no puedo dejar de pensar en la exposición a la que muchas veces nos sometemos nosotros mismos. Repasando esta mañana las nuevas altas de seguidores en foursquare he podido ver donde estaban todas estas personas… Palma de Mallorca, Santander, tokyo, Madrid o Cadaqués. He podido leer con quien están y donde están… igual que yo cuento a veces a través de Twitter o de Foursquare, y me he preguntado ¿le interesa a alguien?

Uso las redes sociales para realcionarme con gente, para compartir contenidos interesantes, para preguntar y responder, para explicar y para conocer… y para contar cosas de mi vida.

Sin duda se trata de un ejercicio de exhibicionismo que, más allá de dar muchas pistas a potenciales ladrones de nuestras casas cuando no estamos en ellas, me hace pensar en lo poco gestores de nuestras intimidad que a veces somos. Contamos donde estamos, que hacemos, con quien nos vemos, donde cenamos, en que super compramos o a que parque vamos con nuestros hijos. Y la pregunta es ¿le interesa a alguien?

Me diréis que cada uno hace con su vida lo que quiere, y estoy 100% de acuerdo. Cada uno decide donde pone el ímite a su intimidad y a la de las personas que están con él. Yo no cuelgo nunca fotos de mi familia, por ejemplo, o no hablo de los clientes de mi consultora; pero si cuento donde ceno o en que super compro (de hecho hasta me peleo con Genis Roca para ver quien es el mayor de ese super). Pero a pesar de poner estos limites me sigo preguntando, ¿le interesa a alguien?

Justo ahora que arrancan para mi las vacaciones, unos días en las que el ritmo es menor, en los que que cambio reuniones y presentaciones por sesiones de piscina y caza y captura de restaurantes, me pregunto si le interesa a alguien la exposición pública que hacemos de parte de nuestra vida. O simplemente se trata de una moda, se trata de una forma de poner en público nuestros egos, nuestras vidas… un poco de reflexión para el verano.

Buenas vacaciones