sumoUno de los grandes retos de los negocios que desarrollan su actividad en Internet es encontrar un modelo de negocio que los haga rentables o, como mínimo, que les ofrezca expectativas futuras de rentabilidad (ver sino el caso de Twitter, que ahora, 4 años después de su fundación desarrolla un modelo estable de ingresos a través de la publicidad). Y este reto choca a veces con la innovación y el desarrollo de modelos de nicho.

Hace unos días nos hemos enterado que una de las empresas que más ha contribuido para el desarrollo de espacios segmentados y en los que se generan comunidades alrededor de algún eje, Ning, plantea un cambio de modelo de negocio al comunicar que cerrará todos las comunidades que no contraten su servicio premium.

Sin duda dos factores están empezando a revolucionar Internet: el tamaño y el dinero. Sin modelo de negocio o expectativas de futuro modelo… difícil sobrevivir y sin un tamaño relevante… poco a poco desaparición.

Siempre hablamos que Internet permite desarrollar comunidades o grupos autosegmentados alrededor de algún eje (comunidades de diseño, arquitectura, fotografía, animales….) y que eso les puede aportar valor a los usuarios que las usan y a las marcas que pueden dirigirse a ellas para desarrollar negocio y obtener información relevante de un target. Pero sin duda los grandes espacios en la red se están quedando con el tráfico y, por lo tanto, con el tiempo de la gente y las inversiones de las marcas.

FAcebook, esa gran red social que supone ya el 3 país del mundo por número de habitantes, genera una gran parte de la dedicación de los usuarios en inetrnet y, por lo tanto, concentra las miradas e inversiones de muchas marcas. Implica, por consiguiente, que modelos como Ning deban revisar su modelo para poder sobrevivir. Lo generalista se impone a lo segmentado y, desde mi punto de vista, deja en muy mala posición uno de los valores que Internet y los espacios sociales aportan, la capacidad de autosegmentación para las marcas.

Facebook o Twitter desarrollan su actividad de forma imparable e implacable, pero como sigamos convertiremos los espacios sociales de la red en grandes mundos homogeneos y, sin duda, con un valor escaso.