biciSalí el domingo por la mañana a pasear con la familia, una zona peatonal ante mí y las peques con sus bicicletas. No saben montar con dos ruedas así que llevan las ruedecillas y, a pesar de eso, siempre piden ayuda… “papá me ayudas y me empujas”.

Y pensaréis… ¿Qué tiene que ver esto con este blog, con el social media, con el marketing on-line? Pues mucho… imaginad esta situación pero cambiando a sus actores: la zona peatonal es Internet, las peques son empresas y las bicicletas son sus estrategias en social media, sus espacios en redes sociales y el papá somos las empresas que prestamos servicios de consultoría y asesoramiento para el desarrollo de la actividad en la red de las empresas.

Las empresas nos plantean muchas veces la pregunta de, ¿me ayudas a definir como tiene que ser mi bici? Y a continuación ¿pero me ayudaras y me empujaras, verdad? Y la reflexión, creo, debería ser similar a lo que hacemos con nuestros hijos, es decir, algunas de las siguientes alternativas:

  • Los montas encima de la bici y los dejas ir cuesta abajo sin ayuda, sin explicar cómo van los frenos y sin las ruedecillas. La gran mayoría se carean, se harán daño y una parte de ellos seguramente le cojearan tanto miedo que no volverán a subirse a una bici. Aunque claro está, siempre habrá unos pocos que conservaran el equilibrio y serán capaces de aprender.
  • Les cuentas como es la bici, les cuentas como funciona, las empujas durante unos metros y las acabas dejando que vayan solas. Se sentirán seguras, algunas se sentirán controladas porque preferirían ir solas, pero la mayoría aprenderá a usar la bici.
  • Las empujas y nos las sueltas (“que no se caigan, que no se hagan daño”), ejerces las sobreprotección propia de los padres. No desarrollaran independencia ni autonomía, ni se plantearan que tenga sentido ir solo a dos ruedas, para ellas ir en bici significará tener siempre a alguien a su lado que las empuje, el esfuerzo se centrará solo en pedirte que la empujes.

Cada padre y madre elige como acompañar a sus hijos en el procedimiento de montar en bici, cada uno decide en qué momento soltar las riendas y quitarle las ruedecillas, aunque seguramente la mayorías de los peques pide siempre que les empujen.

En la actualidad muchas empresas que montan en bicicleta todavía llevan ruedecillas y se sienten incomodas y con problemas de equilibrio. Y cuando se plantean como montar te dicen aquello de “me empujas, me ayudas a mantener el equilibrio”. Este creo es el momento en el que hay que aportar valor, hay que aportar opinión y criterio a las marcas.

A las marcas hay que ayudarles a entender la bici, hay que explicarles cuales son las piezas y como funciona, hay que empujarlas, seguramente recogerlas cuando se caen las primeras veces, pero debería quedarse aquí. La tentación de seguir empujándolas es real porque como si fueran tus hijas se sentirás reconfortado, te miraran y sonreirán y dirán aquello de “gracias, eres el mejor papá del mundo”. Pero os imagináis empujando a vuestros hijos de 20 años en bici… yo no.

Las marcas deben integrar sus estrategias de Social Media y su ejecución. No estoy diciendo que si deciden abrir una página en facebook tengan que hacerlo ellas o programar el código de su blog (igual que no construyes la bici que montan tus hijos), pero si deberían integrar su gestión, la definición de la política de comentarios, la línea editorial, realizar las respuestas o monitorizar las opiniones. Claro que puede hacerlo un tercero, igual que yo puedo empujar a mis hijas cuando van en bici, pero si aprender a ir solas gozaran de autonomía, fijarán sus propias rutas, evolucionarán.