Slow Design vs Real Time Web: ¿son tan distintos?
Ayer celebramos una nueva edición de Cava&Twitts dedicada en esta edición al “Slow Design“. Se trataba de una edición itinerante, es decir, a alguien le gusta el formato y nos invita a desarrollar un Cava&Twitts en el marco de unas jornadas o evento. Y en esta ocasión fue en el marco de la presentación en España del Nissan Cube, un nuevo modelo de la marca nipona de automóviles.
Así que en un sitio increíble como la Roca Barcelona Gallery y con 4 invitados de lujo, John Anthony Sahs (diseñador industrial del Nissan Cube), Josep Abril (diseñador de moda) y los hermanos Borja y Lucía Ferrater (del estudio de arquitectura OAB), nos adentramos en un concepto (lo reconozco) tan apasionante como desconocido hasta hace unas semanas para mi como es el Slow Design.
¿Una definción?… según la Wikipedia: Slow diseño es un concepto relativamente nuevo del pensamiento de diseño, un derivado del movimiento Slow Food. Sus principios básicos se podrían resumir en:
- Procesos más largos de diseño con más tiempo para la investigación, la contemplación, el ensayo del impacto del producto sobre la vida real y poder ajustarlos a la tarea para la que ha sido creado.
- Diseño que tiene en cuenta lo local, lo regional de la cultura como fuente de inspiración y como una consideración importante para el resultado del diseño.
- Diseño que se centra en ciclos largos y estables, tales como el comportamiento humano y la sostenibilidad.
Y mientras desgranábamos este concepto , que tanto Borja (lo definió como una reacción al “vivir deprisa”) como John (que habló de ellos como un estilo de vida) calificaban de “movimiento” y no de moda, pensaba en como encaja esto con nuestro día a día, con lo que en los últimos meses ha venido a denominarse el Real Time Web, es decir, el querer vivir cada segundo de forma conectada, conociendo y estando enterados de todo los que pasa.
Parece un choque cultural entre el movimiento que busca la lentitud, el disfrutar de cada cosa y de cada momento, y un movimiento que busca la inmediatez, el conocer y estar conectado. ¿Realmente son tan diferentes como ayer parecía? Sinceramente creo que no, creo que en la base de ambos reside un factor común: estar conectado.
El Slow Design habla de disfrutar cada cosa en cada momento en conexión con lo cercano, con lo local; el estar comprometido con un consumo responsable pero sobretodo social. El Real Time Web representa estar conectado con nuestro entorno, disponer de información para tener criterio. En ambos casos creo se trata de procesos que requieren análisis, que requieren huir de la moda para reposar conceptos. Para mi el Real Time Web no es tener 5 dispositivos distintos conectados a 20 redes sociales, sino estar conectado con un entorno al que poder aportar y que me aporte; con la finalidad de tener más conocimiento, de generar más conocimiento, de recuperar la parte social que toda persona lleva dentro.
Quizás se trata de un conjunto de reflexiones “demasiado” profundas, pero si quiero reivindicar el el real Time Web, que Internet, que las redes sociales, no implican vivir deprisa, no implican perderse cosas, sino que implican estar conectado de una forma distinta. Esta en Twitter no implica dejar de disfrutar conversaciones alrededor de una mesa, sino disfrutarlas de una forma distinta, más inmediata y conectada.
En un momento del Cava&Twitts de ayer alguien preguntó a los invitados que pusieran un ejemplo de su día a día de una actividad “Slow”. John explicó como en el almuerzo sale a la terraza de su estudio, ubicado en la montaña, para entrar en contacto con la naturaleza y compartir conversaciones de cosas del día a día con sus compañeros, Josep Abril hablaba del horario, de la flexibilidad en el día a día y Borja y Lucía del contacto con los suyos, de disfrutar la comida en familia. Yo como moderador no podía responder, no es mi papel, pero ganas no me faltaban. Mi momento Slow es el tratar de ser positivo, de transmitir las ganas de avanzar cada día, en lo personal, en lo profesional, en lo social… y para eso, lo reconozco, uso el real time Web, el estar conectado y poder transmitir y recibir.
Se habló del Slow Design como proceso de transformación social (aunque a algunos les pareció más una moda pasajera) y yo cada vez estoy más convencido que ese es un punto común con el real time web, ya que vivir conectado creo, sinceramente, que es un gran elemento de transformación que, canalizado de forma correcta, creo que nos hace mejores personas y contribuye a desarrollar un mejor entorno. Aunque, como siempre, todo es opinable.








February 10th, 2010 at 4:29 pm
Yo también creo que existe una conexión entre ambos conceptos. De hecho un buen uso de las redes sociales hace que nos acerquemos a nuestros intereses y que compartamos experiencias e inquietudes un poco a la antigua usanza, relacionándonos y dedicando nuestro tiempo, aunque sea electrónicamente, pero con mimo y dedicación. Todo esto estaría reñido con cualquier término que incluyera el concepto “Fast”, lo rápido es superficial, lo rápido implica “mucho pero malo”, sin calidad. Igual hay que rebautizar el término para no dejar lugar a dudas: “Real and slow time Web”; “Real but no fast time Web”, demasiado largo, no?
February 10th, 2010 at 11:14 pm
@Lucia quizas sea largo pero creo que el nombre expresa muy bien lo que decimos los dos, no?
February 11th, 2010 at 1:29 am
[...] Tres puntos de vista sobre el diseño visto desde una óptica “slow”. Arquitectura (Borja y Lucia Ferrater, de OAB), diseño industrial (John Sahs, diseñador de coches de Nissan) y moda (Josep Abril). Todos tienen una cosa en común. Están sometidos a la velocidad frenética de la vida actual, de los procesos, ciclos y exigencias de mercados que cada vez piden ir más rápido. Pero entre todo esto, ¿es posible parar y coger un poco de aire? ¿Se puede tener una filosofía slow sin quedarse totalmente fuera? El evento barcelonés Cava&Twitts, celebrado en el Roca Gallery, dentro de las Cube sessions de Nissan, lo puso sobre la mesa. La conclusión general es que ahora más que nunca tenemos una oportunidad para replantearnos las cosas y hacer borrón y cuenta nueva. Pero el legado industrial que arrastramos nos lo pone difícil. Inspirado en el movimiento Slow Food, en los últimos años ha surgido el Slow Life Design, una filosofía que busca: – Recuperar el diseño hecho con mimo y sin estridencias. – Invertir en investigación y ensayo del impacto. – Tener en cuenta lo local y la cultura como fuente de inspiración. – Retomar el diseño centrado en la estabilidad y la sostenibilidad. Según Josep Abril, el Slow Life Design choca frontalmente con la industria de la moda. “Persigue nacer, vivir y morir en un periodo de tiempo muy corto. El placer de disfrutarlo desaparece. Por eso prefiero considerar lo que hago como indumentaria en vez de moda. El problema es que por el momento el único segmento que se puede permitir un modelo slow es el lujo. Tienes a marcas como Hermes y Zegna. Controlan todos los procesos de su negocio. Ellos se pueden permitir ser propietarios de manadas de ovejas en Perú que se utilizan para confeccionar sus prendas. El low cost que tanto está de moda es la antítesis de la filosofía slow. Alimenta lo efímero y crea una cultura del usar y tirar”. ¿Y qué pasa cuando esto se traslada a la creación de un vehículo? “Las marcas de coches piden que un modelo dure cinco años de media. Con este tipo de objetivos, no se pone suficiente énfasis en la creación de coches atemporales”, según John Sahs. En cambio, en la arquitectura, que en su esencia, según Lucia Ferrater, debería perseguir la creación de “edificios que perduran en el tiempo”, ha traicionado sus principios a favor del dinero fácil, de acuerdo con Borja Ferrater. “Hemos estado completamente sometidos a un star system que convierte la arquitectura en espectáculo. Sirve a los egos de los políticos y especuladores en vez de los ciudadanos”, añadió Borja Latorre. De sobra es sabido que los últimos años se han hecho muchas cosas en contra de está filosofía ¿que alternativas existen? “En Japón cada vez hay más jóvenes interesados en aprender sobre el modo en que se fabrican las cosas, en tomar su tiempo y aprender, en volver a sus raíces. Es una reacción a la homogenización y la pérdida de identidad”, explica John Sahs. El evento, llevado a cabo como parte de la presentación de la tercera generación del Nissan Cube (obra en parte de Sahs), representa, según el diseñador, esta filosofía. El coche ha sido creado como un antídoto a la percepción del vehículo como un producto agresivo que arrasa con todo que se mete en medio. Tiene un toque “zen” espiritual y ante todo humano. “El interior se concibió como un jacuzzi para 4 personas. La parte trasera se inspira en las curvas de Jennifer López. La parte delantera, en cambio, emula un bulldog con gafas de sol, un animal seguro de sí mismo pero a la vez agradable. Con esto lo que quiero decir es que es un coche humano y cercano. Es el anti-coche. Está creado para gente que no le gustan los coches. Para una nueva generación que prefiere gadgets. La parte trasera del coche se abre como un frigorífico. La figura es asimétrica, es anti-macho. Busca ser atemporal”. En la moda, Abril explicó que se trata de comprar calidad y no cantidad. “Yo te puedo decir quién ha realizado cada prenda, pero esto resulta muy caro. Pero pienso que la gente se dará cuenta de que más vale comprar calidad que cantidad. Pasaremos a tener uno o dos vaqueros que duran más de un año”. Un cambio de mentalidad en la forma de trabajar es clave para implantar una mentalidad más slow, según Sahs. “Cuando llegué al estudio de Nissan en Japón, la gente ni siquiera se paraba a comer. Había una cierta rigidez. Ahora nos juntamos todos a la hora de la comida. Hablamos de la vida. Se intercambian opiniones. Es aquí donde tenemos vivencias que nos llevan a ser más creativos y a estar en contacto con la naturaleza”. Borja Ferrater matizó la importancia de no convertir esta filosofía en una simple moda. “Lo importante no es vender esto como una estrategia o un eslogan, si no se quedará vacío”. En línea con la filosofía slow, para rematar el evento se sirvió CastellRoig, un cava en palabras del moderador de la mesa redonda Marc Cortés y co-organizador de Cava & Twitts “muy slow” debido a su proceso de elaboración. Más info en: Slow Design vs Real Time Web: ¿son tan distintos? [...]
February 12th, 2010 at 12:00 pm
[...] settings in Google Buzz, someone could go into your profile and see who yo… 2 Tweets Slow Design vs Real Time Web: ¿son tan distintos? – Interactividad.org 2 Tweets Y ahora que si la calificación de ‘las españas’… [...]
February 15th, 2010 at 12:16 pm
¿son tan distintos? estoy de acuerdo con los dos -Lucía y Marc-; no son tan distintos porque quien los practica tiene la misma actitud o filosofía de vida.
But, what happening with marketing? could this philosphy be applied to marketing?
that’s what I think: “i’m just wondering myself if the great speech of John Anthony Sahs (industrial designer of Nissan Cube) about Cube car and the way it was designed, was a way of new marketing by selling exactly a connection with people & worthy tales experiences -to be imagined by people- (I lived both at #cavaandtwitts)
mi momento Slow, Marc: “una copa de cava en el “Cava&Twitts”
May 4th, 2010 at 3:54 pm
[...] la velocidad a la que van las cosas no mejora el resultado. Por eso me gustó mucho el concepto de Slow Design, perfectamente explicado por el amigo Marc Cortés. Creo que si queremos dar saltos de calidad y/o [...]