huevoA veces decidimos meternos en batallas semánticas que nos divierten y entretienen a la caza de quien es el que dice o hace el mejor comentario, la frase con más estilo o la afirmación más afinada. Un ejemplo sería la controversia que en una parte de la galaxia de la blogosfera hace unos días que dura alrededor de los conceptos “marketing 2.0″ y “branding”. Enciende esta batalla Joan Jimenez en su blog al titular su reflexión,  “El Marketing 2.0 no existe“.

Y podría ahora tratar de definir Marketing, Branding y hasta “2.0” y discutir quien está por encima de quien; podría decir que creo que a veces (MUCHAS) se confunde el Marketing con la publicidad, y se dice que el marketing sólo está pensado para vender, cunado en realidad la publicidad es sólo una pequeña parte (siempre sobredimensionada) del universo del marketing; podría afirmar que la marca aun siendo importante no recoge elementos crí­ticos como el desarrollo de un producto, la política de atención al cliente o el diseñoo de la experiencia de un cliente en el proceso de compra o de toma de decisión; incluso podría afirmar que si “Brand” equivale a “Marca” se deja fuera el componente “Mercado”, tan necesario para establecer las relaciones entre los diferentes agentes que en el mismo operan. Pero sabéis que… no lo voy a hacer.

Y no lo voy a hacer porque este debate me parece que se ha llevado a la simplicidad de “Marketing es malo porque sólo quiere vender” y “Branding mola porque reparte y comparte valores entre las personas“, y siempre olvidamos algo relevante: la PERSONA. Hablamos de consumidores, usuarios, clientes, prescriptores, compradores, vendedores… aunque en realidad lo que realmente somos es personas, seres, en la mayoría de los casos, sociales, que nos dedicamos a relacionarnos, compartimos nuestro día a día, tomamos decisiones, compramos, vendemos, regalamos, opinamos.

Ante esta realidad todas las marcas, todas las empresas, todos los profesionales, con independencia de si lo hacen porque quieren hacerse ricos, por si quieren ganar lo suficiente para vivir, si lo hace por amor al aire o simplemente porque les da la gana, repito todos buscamos estar presentes en estas relaciones de las personas con la finalidad que cuando tomen una decisión de compra, venta, recomendación… sea nuestra marca, producto, servicio, valor o bien lo que tomen en consideración y no el ajeno.

De esta forma se convierte en relevante estar cerca de las personas, entender lo que hacen, porqué lo hacen, qué quieren, qué necesitan, cuando lo quieren, qué le parece lo que ya tienen, con qué sueñan, a qué aspiran, como se sienten o qué les asusta. La responsabilidad de la marca, de la empresa, del profesional es estar de una forma  transparente y honesta cerca de estos momentos pudiendo desarrollar y ofrecer su mejor cara para ayudar, entender y satisfacer a la Persona.

Y este es el auténtico cambio de paradigma, no en si esto se llama marketing o se llama Branding, sino en el hecho que ahora es necesario hacer lo que durante muchos años se ha escrito y hablado pero no se ha practicado, es decir, construir a partir de las personas y no a partir de las marcas o de los productos o de los estudios o de las opiniones o de los intereses.

Y todo esto es así  porque existe un acelerador, un espacio que permite de forma exponencial que los cambios se produzcan: la red. Los espacios sociales de Internet permiten desarrollar el carácter social de las personas, el que se puedan encontrar, compartir, hablar, opinar o conocer. Y multiplica los efectos de las conversaciones de plaza de pueblo en las que 3 amigos opinan sobre un tema para llegar a espacios con decenas, centenas o miles de personas que por algún motivo comparten una red y participan y opinan en la misma.

En este entorno las marcas, las empresa, los profesionales encuentran el espacio para acercarse a las personas, escuchando ahora si lo que puedan decir, identificando lo que puedan querer, investigando lo que puedan pensar. Y el camino no puede ser crear un grupo en facebook de la marca e invitar a unos amigos para que se hagan fans… esto no es Marketing 2.0, esto es Publicidad y de la mala. Y confundimos las herramientas con los conceptos, Twitter, Facebook, LinkedIn o tuenti son espacios que ahora están de moda, que las empresas, la mayoría de forma miope, quieren aprovechar como antaño lo hacían con la TV, la radio o el periódico para enviar mensajes. Esto no es Marketing 2.0, esto sigue siendo publicidad y de la mala.

Estamos ante un gran momento de cambio y me niego a caer en una guerra de bandos, me niego a debatir de forma estéril acerca de quien fue primero si el Marketing o el Branding, porque al igual que el huevo y la gallina… lo único importante es comerte la tortilla. Y porque además a las marcas el debate de los nombres no les interesa… les interesa de que forma afrontar esta nueva realidad, de que forma gestionar este cambio de paradigma. Porque está claro que no les puedes decir… “cierralo todo y vuelve a empezar”, porque las empresas son personas y estas personas también sueñan, comen, hablan, juegan, son felices…

Durante mucho tiempo a este enfoque, a esta forma de entender la relación entre las personas, a comprender que quieren y como dárselo Yo le he llamado Marketing, porque así es como lo entiendo, y desde hace un tiempo le he puesto el adjetivo de “2.0” porque denota un territorio, el digital, y una “actitud”, la transparencia y la orientación a las personas. Si le queréis llamarlo de otra forma… me da igual, pero lo relevante es no perder el foco: LAS PERSONAS.