la conversación” como eje de la estrategia de las empresas en la red se está convirtiendo en una frase en la que creo cada vez menos. Las empresas tienen, y han tenido siempre, un objetivo prioritario (más allá de su necesario valor social) que no es otro que el de ser rentables y permitir mantener a aquellos que trabajan en ella, así como a las personas que han invertido su capital para fundarla y mantenerla. Y la conversación no da dinero en si misma.

La conversación no puede ser un fin en si mismo, la conversación tiene que construirse y pensarse como una finalidad, con el objetivo de permitir a la empresa ganar dinero. Eso no significa que la conversación no de ser  sincera, honrada y transparente; significa que en si misma no tiene sentido, más allá de para pasar un buen rato.

Me reafirmo en ello mientras reviso mi google reader y contemplo con asombro como muchos de los posts hablan de la conversación, hablan de las herramientas para relacionar empresa y consumidor, para fomentar la comunicación entre consumidores, para poder expresar los valores de la marca, pero muy pocos hablan de ello como un medio, pocos hablan de recuperar las inversiones en forma de resultados positivos.

tiping point

Este gráfico, sacado de un post del Tippingpoint lab, podría ser una aproximación a lo que comentamos: la marca debe entender, sea con un eje digital, sea con un eje analógico, cuales son sus influenciadores, aquellos que podrán trasladar al mercado sus valores… pero teniendo claro que lo relevante no es la comunidad que se genera ni la conversación que se provoca, sino que todo ello genere un resultado positivo.