Ldineroeo con sorpresa un artículo (vía Marc Vidal) que explica como los bloggers en Estados Unidos podrán ser sancionados con multas de hasta 11.000 USD en el caso que reciban regalos o dinero por escribir sobre una marca o producto y no lo hagan público. Mucho más detallada está la noticia en el New York times.

Debo decir que de entrada no me incomoda leer esta noticia y más cuando veo que el enfoque es para evitar “perdidas financieras” para los consumidores que tomen decisiones sobre la base de las opiniones de los bloggers. No me incomoda porque este tipo de regulación eleva el carácter de las opiniones de los bloggers, dándole valor de prescriptor cualificado.

De todas formas hay que ir con cuidado con este tipo de regulaciones porque limitan los espacios de libertad, coartan las posibles opiniones y merecen, creo, algunas reflexiones:

  • Los blogs son espacios personales en los que expresar opinión, dar información o compartir conocimiento. En ningún caso son espacios públicos o privados sometidos a normativas sobre sus contenidos, más allá de su adecuación a principios básicos como el respeto o la igualdad. Querer regular su contenido implica limitar este espacio privado e intimo de cada blogger.
  • Equiparan la figura del blogger, con esta normativa, a la del periodista que escribe opinando sobre productos. En Estados Unidos está prohibido que éstos acepten regalos y, en caso de probar productos para escribir sobre ellos deben devolverlos. Es sorprendente que equiparen una profesión con un código deontológico y con profesionales a los que se paga por ello con un sector en el que la inmensa mayoría de usuarios no se gana  la vida con ello.
  • Este tipo de controles dejan al consumidor en una posición cuanto menos extraña ya que le niegan capacidad para entender y discernir sobre los mensajes que recibe alrededor de una marca o producto, asumiendo que pueden tomar decisiones erróneas si no se les indica que hay una marca detrás de ese texto.
  • Habrá que definir donde está el límite… ¿si trabajas para una empresa deberás decirlo? ¿Si pones publicidad -google ads, por ejemplo- en el lateral de tu blog deberás avisarlo?

Estamos ante un terreno sumamente frágil por cuanto es de reciente creación (si comparamos, por ejemplo, con la publicidad en medios escritos o en TV). Como blogger creo que es ético (al menos para mi) contar si alguien me ha pagado o me ha regalado algo cuando escribo sobre ello, aunque sigo pensando que este territorio merece la oportunidad de la autoregulación.