Este artículo fue publicado el pasado 27 de mayo de 2009 en el marco de mi colaboración quinzenal con el periódico diigital en catalán, Crònica.cat

La diferencia entre la campaña realizada a través de la red de Barack Obama para las presidenciales de los Estados Unidos y la que ha empezado par la próximas elecciones europeas del 7 de junio es que en este segundo caso los políticos se han quedado en la relevancia de la herramienta, pero han ignorado la importancia de la conexión entre y con las personas.

Barack Obama y su equipo entendieron que la única forma de ganar era uniendo el pensamiento de la gente, uniendo la fuerza de las personas que no formaban parte de grandes lobbies ni grupos de presión pero que si tenían ganas de cambiar la situación y hacer un paso adelante. Era relevante definir un mensaje y permitir que este se difundiera entre la gente, que una vez hubiera salido de Barack Obama este se dispersara entre sus seguidores, que cada uno de ellos se hiciera representante de la idea, de portavoz del político. Y esto sólo se puede hacer si la idea es sincera.

Una vez definido el mensaje y el público, usaron la red y su potencial conector para poner en común la visión de estas personas. No era importante Internet, no eran importantes los móviles, no eran importantes sus perfiles en facebook, Twitter o My Space… era importante la idea y la voluntad de compartir-la..

En la campaña para las europeas que acaba de empezar nuestros partidos han decidido “obamizar” sus campañas con vídeos, contra-vídeos, blogs, cuentas en Twitter o grupos en Facebokk. Pero… ¿y el mensaje? ¿Y la voluntad de unir personas? Seguimos delante de una lucha fratricida, partidista, alejada de las cosas que nos importan, alejada de la defensa de nuestros objetivos, como personas y como país.

¿Y la prueba? La podréis ver en un par de semanas después de las elecciones, a mediados finales de junio, cuando los grupos en facebook estén abandonados, las cuentas en Twitter hayan desaparecido y los blogs ya no se actualicen; en ese punto quedará claro porque nuestros políticos se quedan con las herramientas y no con el potencial de la gente. Trabajar para la gente y en red no es trabajar en la red, sutil diferencia semántica, pero importante. Aunque espero equivocarme.


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