Este artículo fue publicado el pasado 29 de abril de 2009 en el marco de mi colaboración quinzenal con el periódico diigital en catalán, Crònica.cat

Una de las actividades que más rápido está creciendo en Internet, a pesar de ser también una de las más controvertidas, es la posibilidad que los usuarios, los consumidores, puedan mostrar su opinión sobre los productos y servicios que consumen y compartirla con el resto de usuarios. Las empresas tienen miedo a perder el control de sus marcas y a las críticas que desde la red les puedan llegar.

Uno de los sectores más profesionalizados en este tema es el turístico, donde ya hace años que cuando toca elegir un hotel o destino, aparte de acudir a las páginas de los hoteles o de las agencias, también se consultan aquellas que reúnen las opiniones de otras personas que ya han viajado antes o que han estado alojadas en un hotel determinado (pero ya hablaremos más delante de este sector).

Resulta que ahora la “recomendación” ha llegado hasta los empleos, y se han puesto en marcha espacios en Internet donde los empleados opinan de las empresas, ambientes laborales, jefes, conciliación laboral… Se trata de espacios como Opijob.com donde desde el anonimato se ofrecen opiniones (positivas y negativas) de las empresas y de sus ambientes laborales.

Naturalmente opinar y compartir ya se hacía en las Ágoras griegas, aunque es a través de Internet que se consigue que la difusión y el alcance del mensaje sea mayor. La primera reacción de muchas empresas es la del miedo, pensar que aparecer en estos espacios les puede restar credibilidad (y que tendrá efecto en nuevas contrataciones, nuevos contratos, percepción de clientes…), en vez de pensar que la generación de un buen clima laboral lo que producirá será, justamente, el efecto contrario, es decir, aparecer o tener una buena posición en estos entornos.

Podemos pensar que estas opiniones se pueden manipular o que están condicionadas, quizás si, aunque los que es evidente es que en una Internet cada vez más social, los usuarios lo que hacen es trasladar nuestros comportamientos habituales; si tienes que cambiar de trabajo, ¿ tu no le preguntarías a personas que trabajan o han trabajado en la empresa que te quiere contratar que tal es?


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