Hace unos días publicaba en mi resumen interactivo de la semana (Zona Zapping) una breve nota sobre el Crowdsourcing. Me gustaría extenderme un poco más en él así que esta semana publico un especial de dos partes sobre ello (¿el motivo?: los ejemplos que a lo largo de las últimas semanas he ido acumulando y porque el valor dentro del web 2.0 que este tipo de iniciativas tienen).

Nota: si tenéis algún ejemplo me lo podéis mandar y lo pongo en la segunda parte.

Como ya definía en ese post, Crowdsourcing… se trata del “trabajo de la multitud”. Una buena definición que he encontrado más tarde: “la aplicación de los principios del código abierto a campos distintos del software” (de Jeff Howe, colaborador de la revista Wired). Precisamente se se considera como uno de los “creadores” de este concepto en un excelente artículo publicado en el año 2006.

Se trata de que cada uno de nosotros generemos contenido, solventemos problemas planteados por otros, realicemos I&D para terceros… y todo desde los entornos más complejos (científicos que conjuntamente investigan en genoma humano) hasta los más simples (necesito una foto para mi presentación y acudo a flickr a buscar una foto colgada por un tercero).

¿Porque le interesa a una empresa fomentar esta participación?

  • Reducción “time to market” para nuevos productos o servicios
  • tunning” continuo (los consumidores ayudan a perfilar de forma constante el producto o servicio que se comercializa)
  • Aumentan las fuentes de la innovación (se multiplican por el número de actuales y potenciales consumidores)
  • Productos basados en la experiencia del usuario (focus en el cliente)
  • Comunicación basada en marketing viral (publicidad más “segmentada” y eficiente

¿Porque le interesa a una consumidor participar?

  • Soluciones ajustadas a sus necesidades
  • Se refuerza el sentimiento de pertenecía y autoría
  • Aumenta la relación emocional con el producto, servicio o marca con la que se relaciona y participa
  • Disminuyen los costes de búsqueda, se ha participado en el producto a consumir

Hoy me interesa centrar este concepto en la parte comunicativa (y en algunos casos con datos de la efectividad). Os adjunto varios casos de lo que he denominado “Crowdsourcing de la comunicación“:

1. Caso Frito-lay (Doritos)
En la superbowl del 4 de febrero de 2007 hubo 4 spots de 3 anunciantes que fueron realizados por sus clientes. Dos de Doritos, uno de Chevrolet y otro de la propia Liga de Fútbol americano (aviso a navegantes: la retransmisión televisiva de la SuperBowl se considera, junto con la de los Oscar, como el principal escaparate para la publicidad y los anuncios).

En el caso de Frito-lay se lanzó un concurso para obtener un spot de su marca Doritos. Dada la calidad de los anuncios y el resultado ajustado de las votaciones se emitieron dos anuncios.

Después de la retransmisión de la SuperBowl se realizaron estudios sobre la percepción de la marca:
– Anuncios que gustaría ver de nuevo: fue el segundo más citado con un 31% de espectadores.
– Valor del entretenimiento del anuncio: el 21% de espectadores dijo preferir los creados por espectadores y el 10% preferir los profesionales.
– Para el 40% de los espectadores la marca Doritos se vió beneficiada (sólo Blackbuster le superó con un 41%).

(Vía: Ismael Nafría)

2. Caso Citroën (lanzamiento anuncio C5)
¿cómo consigo notoriedad para un anuncio en TV antes de lanzarlo?¿Y para después de su lanzamiento? La respuesta de Citroën fue un acción para que los consumidores votaran su anuncio predilecto (entre los dos que se ofrecían).

Votaron 25.000 personas (no está mal teniendo en cuenta que la acción fue comunicada sólo en la página web de la marca) y se podían llevar de premio uno de los seis cursos de conducción en la Escuela de Pilotos de Emilio de Villota.

Y el ganador…

Más ejemplo en la segunda parte de este artículo…


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